Los pacientes que no se pueden mover por sí mismos tienen más probabilidad de desarrollar úlceras por presión. Cuando un cuerpo permanece tumbado o sentado en una postura durante un largo período de tiempo, se produce presión en determinadas partes del cuerpo. Si una persona no cambia de postura con regularidad, esta presión puede dañar la piel y los tejidos subyacentes, formando una úlcera por presión.

¿Cómo usar los cambios posturales? / 0,07 min